Breve glosario de términos técnicos en torno a la climatización

Breve glosario de términos técnicos en torno a la climatización
22 de Noviembre de 2021

Demos crédito a esas personas que escriben manuales; seguro hacen su mejor esfuerzo tratando de simplificar la ciencia tras un equipo; lamentablemente muchas veces no lo logran. Aquí algunos términos que ter servirán para guiar tu compra o entender mejor tu aire acondicionado o ventilador Kendall.

Watts o W

¿Recuerdan que la energía no se crea ni se destruye, solamente se transforma? Bueno, eso al menos no ha cambiado: cuando la energía sale del enchufe y pasa por un cable a nuestros aparatos esa transformación se traduce en luz, movimiento, o la tarea para la que fue creada el aparato.

De la manera más simple posible, la potencia eléctrica es la velocidad con que se produce esa transformación desde energía a trabajo. En general cualquier forma de energía que se emplea en una tarea se mide en una unidad llamada Joule, pero cuando esa energía proviene de una fuente eléctrica se usa como unidad el Watt, o W. A eso se refieren los iconos en las cajas de nuestros productos cuando dicen 30W o 60W.

BTU

Es un término quizás más lejano y especifico, pero bastante más fácil de entender y aplicar. British Thermal Unit es una unidad térmica que indica la cantidad de calor que un equipo de aire acondicionado es capaz de extraer de un recinto. El aumento del número junto a la sigla BTU significa básicamente mayor capacidad de enfriamiento.

Van a ser relevantes factores como la zona geográfica en que te encuentras –por supuesto no da igual si estás en Arica o Puerto Natales-, pero calcular eficientemente los BTUs necesarios podría ahorrarte más de un dolor de cabeza al comprar un equipo de aire acondicionado. La mayoría de los fabricantes ofrecen una tabla que explica la relación entre la capacidad de enfriamiento en BTUs y el área total del espacio en que lo usaras. Tu trabajo es tan solo medirla correctamente.

¿Qué es la ionización y cómo aporta al aire?

Esas descargas al tocar un objeto, a veces a una persona, son la prueba más cotidiana de que electricidad estática tiene un efecto sobre nosotros. Son algunas de las consecuencias de la ionización, un proceso físico que consiste en la separación de electrones en moléculas neutras a través de diversos estímulos. Cuando hablamos de ionización del aire nos referimos a los electrones que las moléculas en los gases atmosféricos ganan o pierden. La abundancia de iones positivos se asocia a consciencias negativas para salud, mientras la abundancia de iones negativos produce lo contrario. No solo la polución afecta el aire que respiramos, también lo hacen estas partículas de aire cargadas eléctricamente.

Entre los beneficios que se atribuyen a la ionización negativa podemos contar: mayor productividad y mejor descanso, ambientes más relajados y saludables psicológicamente, descenso de los síntomas de enfermedades respiratorias y algún grado de protección frente a bacterias y enfermedades.

Refrigerantes ecológicos

El enfriamiento al interior de un equipo de aire acondicionado es posible gracias a una serie de sustancias químicas. El impacto que pueden tener en el medioambiente se puede medir a través su potencial de calentamiento global. Hay mucho desarrollo pendiente en este ámbito, pero ya son de uso común en Europa y China, en diversas industrias, algunas sustancias que impactan en menor medida que las tradicionalmente utilizadas.

Los siguientes son conceptos con los que la mayoría está familiarizado, pero aquí te los refrescamos si –como ha pasa a todo el mundo durante la pandemia- tu memoria no es la de antes.

Timer: es simplemente la función de temporizador, la capacidad de programar tu equipo de aire acondicionado o ventilador para que se apague en un determinando tiempo.

Termostato: es un sistema de control que abre o cierra un circuito eléctrico en función de la temperatura, y, por lo tanto, permite su regulación.

Pulgadas o ‘’: Gran parte de la tecnología se fabrica o diseña en países que no usan el sistema métrico. Una pulgada equivale 2,54 cm.